Escribiste una canción... pero cuando se la mostraste a tus amigxs no pararon de mirar el celular, sólo te dijeron “qué lindo” y siguieron con sus vidas. ¿Qué falló? ¿Por qué, a pesar de haber expuesto tus sentimientos de una manera tan genuina, parece que a nadie le interesa lo que tenías para decir? No te bajonees, no es que tu mensaje sea irrelevante o tu inexorable destino como músicx sea el olvido: sólo tenés que “ajustar un poco las tuercas” de tu canción.
Los recursos mencionados a continuación no son un secreto, pero quizá no son tan estudiados o debatidos como la técnica de un instrumento o las estrategias de prensa. Algunas personas escriben canciones de forma intuitiva sin detenerse a realizar un análisis minucioso, pero eso no quiere decir que crear un tema memorable sea asunto de unxs pocxs “elegidxs”, es cuestión de diseccionar lo que hacemos y practicar.
Tus nuevos objetivos son generar interés en lxs oyentes y que no se aburran mientras los segundos pasan. Eso se logra con una canción dinámica que le escape a la monotonía, que genere tensión y la libere. Los estribillos suelen ser grandes ejemplos de “tensión liberada” ya que uno bien escrito es inevitablemente identificado como tal, sin lugar a duda. Quizá tu canción no posee estribillos, pero podés utilizar estos mismos recursos para enfatizar diferentes partes de una canción.
Para poder crear un estribillo memorable, es importante revisar los siguientes cinco ítems:
1 ~ LA LETRA.
Primero lo primero: si tu tema no es instrumental, la letra es MUY importante. Lxs artistas pueden enredarse mucho en los tecnicismos musicales cuando se trata de construir una canción, pero suelen olvidarse que la gran mayoría del público no encuentra placer en tomar examen sobre modulaciones, polirritmias o contrapunto cuando sólo quiere escuchar una simple canción. Todos estos recursos son relevantes y ayudan a transmitir el mensaje, pero el esfuerzo será en vano si la letra no es creada con amor y dedicación. A continuación, algunos pasos para repensar la poesía de nuestra música:
~ Definir exactamente lo que queremos transmitir y a quién. A veces las canciones no salen “de un tirón” y nuestro estado emocional puede variar durante el proceso creativo. Es importante no perder el rumbo para que lxs oyentes puedan seguirnos. ¿Es una canción para llegar a un público masivo o simplemente quiero escribirla para mis afectos? ¿Queremos ser explícitxs y contestatarixs? ¿Misteriosxs y etérexs? ¿Es el objetivo relatar una historia o simplemente describir una sensación? ¿Cuál es la sensación a describir? Si no lo tenés claro, bajalo a papel y tomá una decisión sobre lo que querés causar en lxs receptorxs de tu obra. Si no sale como querías, siempre podés descartar la idea y trabajar en otra.
~ Establecer diferentes recursos literarios para diferentes partes. Así como lo instrumental puede diferenciar una estrofa de un estribillo, la poesía también ayuda a fijar un concepto. Una forma de poner esto en práctica es usar las estrofas para plantear una situación emocional y/o sensorial, generando interrogantes sobre los motivos por los cuales lx intérprete puede sentirse así. Veamos un ejemplo:
En este caso, el tema de Roxette plantea una estrofa y preestribillo que describe un escenario desolado sin explicar todavía el por qué de ese panorama. En el estribillo nos enteramos, de forma explícita, que la persona que se “despierta sola” ha pasado por un conflicto romántico dándole resolución al planteo inicial (el panorama desolado).
Plantear un enigma y resolverlo en el estribillo parece ser placentero para lxs oyentes, pero no es la única manera de mantener vivo el interés: podemos llevar esta dualidad de misterio/resolución a diferentes estrategias, como la de narración/descenlace:
Another one bites the dust - Queen
En el caso de Another one bites the dust, lo planteado en la estrofa es una historia (Steve camina, las ametralladoras disparan) seguida por un estribillo compuesto casi únicamente de una “frase hecha” muy fácil de recordar que expresa el desenlace de la narración (Steve muere).
Estas posibilidades de distinción entre estrofa/preestribillo y estribillo son tan infinitas como la imaginación humana: pueden estar basadas en las dualidades “pesimismo/optimismo”, “abstracción/concreción” o cualquier otra que se nos ocurra. Si estos conceptos son difíciles de identificar en cada parte, quizá sirva enfocarse en qué tipo de palabras son usadas: lograremos una distinción clara entre las secciones si utilizamos sustantivos abstractos y adjetivos en las estrofas y destinamos verbos y sustantivos concretos a los estribillos.
~ No abusar de la repetición. Repetir una palabra o frase es un recurso que puede servir para reforzar un concepto connotando la fijación de la idea en lx propix autorx. Por ejemplo, si queremos describir una situación obsesiva o tediosa, ésta es una gran herramienta. Sin embargo, muchas veces la repetición es usada con el objetivo de hacer que el público se acuerde de la canción, pero puede lograr el efecto contrario convirtiendo al tema en una molestia sin sentido. Es preferible confiar en el mensaje de la canción y no en el recurso de la repetición.
2 ~ LA ARMONÍA
La armonía en la que sostenemos la melodía puede generar y liberar tensión, por lo cual vale la pena ser analíticxs con los acordes en los que elegimos reposar nuestra poesía, discutida en el ítem anterior. Si nuestra canción nos parece un poco “chata” y resulta estar compuesta sobre un loop de dos acordes (y no tenemos intención alguna de transmitir un mensaje relativo a lo mántrico o lo obsesivo), quizá valga la pena:
~ Enfocarse en la tensión que precede al estribillo. Tal vez no sea necesario crear una armonía completamente diferente entre las distintas partes: puede que sea suficiente con ubicar un acorde “tenso” inmediatamente antes del verso a resaltar (por ejemplo, al final del pre estribillo). Un ejemplo:
Am Bm
Trust me and you’ll find, if you think you’ll change your mind
C E
You better change it back or we will both be sorry
F G F G
Don’t you want me baby, don’t you want me, oh…
Don't you want me - The human league
Por motivos que requerirían cierto análisis armónico (del cual hoy vamos a prescindir), la sucesión del preestribillo otorga cierto carácter de “extravagancia e incomodidad”, usada especialmente para generar expectativa antes del Fa mayor que inicia el estribillo.
~ Modular. Si no encontramos un “acorde tenso” que nos convenza como antesala a nuestro estribillo, se puede optar por crear una diferencia entre las distintas partes modulando una de ellas. No tiene que ser una modulación muy rebuscada, quizá sea suficiente con pasar de la tonalidad menor a su relativa mayor o pasar de un modo (por ejemplo, eólico) a otro (mixolidio) utilizando siempre las mismas notas.
~ “Contener y liberar”. Un modo de hacer que el estribillo resulte más atractivo es simplificar todas las otras partes. Componer una estrofa sobre un único acorde y crear la melodía sobre una vieja y confiable pentatónica convierte al estribillo de cuatro acordes y melodía diatónica en una sección novedosa.
3 ~ LA RÍTMICA DE LA MELODÍA PRINCIPAL
En una canción popular más o menos convencional, la línea melódica principal es ejecutada por la voz. Cuando mencionamos estrategias para trabajar en la letra y en la armonía, hicimos hincapié en crear una diferencia entre secciones analizando las herramientas usadas en cada parte: la estrategia para trabajar sobre los fraseos es la misma, ser conscientes de qué recurso usamos en nuestras estrofas/preestribillos y utilizar métricas diferentes para el estribillo:
~ Basar la métrica en figuras de diferente duración. Si las notas que conducen tu estrofa suelen tener duración de corcheas, probá crear un estribillo en negras... ¡o viceversa! El cambio en el ritmo creará una sensación completamente fresca para la parte que quieras resaltar. Un gran ejemplo de este recurso es Instant crush de Daft punk, con una estrofa basada en corcheas y estribillo regido por semicorcheas. En la antípoda, Livin’ on a Prayer de Bon Jovi posee una estrofa basada en corcheas pero su estribillo opta por alargar la duración de las figuras, especialmente las que empiezan los versos
~ Diferentes comienzos para diferentes partes. “Tético”, “anacrúsico” y “acéfalo” no son simplemente conceptos a recordar para el parcial de Lenguaje Musical: identificar cómo comienza cada parte puede ayudar a crear una distinción entre estas. Así como se puede variar la figura predominante, la variación del tipo de comienzo puede ser clave en darle identidad a las distintas secciones. ¿Empezaste la estrofa en un contratiempo? Tal vez un estribillo a tierra haga la diferencia.
4 ~ LA INSTRUMENTACIÓN
La instrumentación se encargará de enfatizar todos los recursos que utilizamos anteriormente en nuestra letra, armonía y melodía. Para crear o disipar la tensión es fundamental reflexionar sobre los lugares que ocupan los instrumentos en cuanto a rítmica y frecuencias/registros.
~ Datos duros. Vale la pena resaltar que los seres humanos tenemos nuestro rango auditivo “estándar” situado entre 20 y 20000 hertz: los sonidos más graves (como un bajo o un bombo) se acercan al extremo de los 20 hz y los más agudos (los platos de una batería), a los 20000 hz. Esta distribución de la instrumentación genera sensaciones de “vacío” o “plenitud” al agregar o quitar elementos.
~ Estrofas etéreas... ¿estribillos agitados? Un recurso viejo como la injusticia pero inagotable: crear una estrofa relajada con pocos instrumentos (quizá sólo batería, bajo, un simple arpegio de guitarra, una voz suave) y sumar elementos cuando llega el momento “cúspide”. Un caso clave: Smells like Teen Spirit de Nirvana. Si bien ha traído grandes satisfacciones, esta fórmula está siendo revertida bajo los conceptos de “build-up” y “drop” germinados en la música electrónica. Hoy en día es común encontrarse con un “estribillo rebelde” que genera mucha expectativa (a través de una densidad considerable de instrumentación) para derivar en el minimalismo, como el de Attention de Charlie Puth.
~ Anuncio del cambio. Cualquier elemento que nos “avise” de un cambio en la canción es bienvenido: un fill, un verso que termine en una nota “tensa” o hasta un corte pueden implantar una sensación de expectativa que debe ser completada con un estribillo que satisfaga a lx oyente. Black Hole Sun de Soundgarden es un gran ejemplo de todos estos recursos aplicados en simultáneo.
~ Subdivisiones rítmicas. Subdividir la figura rítmica propuesta en la estrofa también puede jugar un gran papel en la tarea de distinguir ambientes sonoros. Cambiar el patrón del hihat de corcheas a semicorcheas, agregar una pandereta en un plano casi imperceptible o simplemente variar el rasguido de la guitarra puede ayudar muchísimo en la misión de lograr “mover la patita” de tu público. Learn to Fly de Foo Fighters es un gran caso del uso del shaker en los estribillos (de hecho, lo utilizan en muchísimos temas).
5 ~ LA INTERPRETACIÓN VOCAL
Por último, es de vital importancia reflexionar sobre la forma en la que cada una de las partes es cantada para poder brindar una experiencia “de viaje” a través de nuestra canción. Algunas claves para trabajar el estribillo desde la perspectiva de lo vocal:
~ Alternar entre recursos. Susurrado o proyectado. Con voz de pecho o de cabeza. Quizá una parte hablada y otra cantada. Probá hacer una distinción entre las técnicas para lograr la sensación de “explosión” buscada en la parte a destacar. Recordá que no es necesario ser Freddie Mercury para ser unx excelente intérprete, sólo necesitas animarte a experimentar con tu cuerpo y tu voz (en lo posible, con ayuda de unx docente para no dañar tus cuerdas vocales). Shut your mouth de Garbage demuestra que se puede representar mucha fuerza en un estribillo con sólo contener la estrofa en susurros.
~ Guardarse la dinamita. Si sos unx intérprete que puede hacer grandes demostraciones de técnica vocal, es recomendable guardar lo más increíble de tu performance para los momentos en que sea requerido “darlo todo”. Un exceso de “riffs and runs” puede hacer que una canción se vuelva aburrida rápidamente y hasta parezca pretenciosa. Dosificar es la clave. ¿El mejor ejemplo de este recurso? Este.
Letra, armonía, rítmica, instrumentación e interpretación: cada uno de los elementos debe estar pensado en función de la historia que querés contar o la sensación que querés describir.
¡Esperamos que esta nota haya dado claves útiles para darle más emoción a tus temas! En la caja de comentarios podés contarnos cuál es tu recurso favorito, esté o no presente en la lista.
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1 comments
Excelente!!!
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