Trabajar de lo que te gusta es, probablemente, uno de los sueños más comunes entre aquellas personas que sienten pasión por el arte, la música y el entretenimiento. Es un tema que inicia discusiones en las sobremesas familiares, empuja a gente creativa a la monotonía de las oficinas y hasta genera resentimiento en quienes no se animaron a dar el salto: frases como “te vas a morir de hambre", "me gustaría vivir de eso pero es sólo un sueño" y "miralo al hippie ese, que se consiga un trabajo en serio" son muestras de esos fenómenos.
En el mundo del sonido y la producción musical se habla muchísimo de equipamiento, técnicas de grabación y metodologías de mezcla, pero no solemos saber sobre los comienzos de los gurúes del audio. Esta falta de información le confiere cierta aura de divinidad a los oficios relativos al sonido, y nos pueden hacer creer que es imposible vivir de eso.
En el mundo del sonido y la producción musical se habla muchísimo de equipamiento, técnicas de grabación y metodologías de mezcla, pero no solemos saber sobre los comienzos de los gurúes del audio. Esta falta de información le confiere cierta aura de divinidad a los oficios relativos al sonido, y nos pueden hacer creer que es imposible vivir de eso.
Sin embargo, la meta existe porque hay personas que han llegado a ella.
Es probable que, al visibilizar a estos gurúes sin hablar mucho de sus comienzos, tomar la decisión de dejarlo todo atrás para vivir de las perillas suene riesgoso, hasta descabellado.
Es probable que, al visibilizar a estos gurúes sin hablar mucho de sus comienzos, tomar la decisión de dejarlo todo atrás para vivir de las perillas suene riesgoso, hasta descabellado.
Con la esperanza de desmitificar la complejidad de este estilo de vida, tres técnicxs argentinxs decidieron compartir sus primeras experiencias en el rubro.
Martín Pomares, que trabajó como técnico de grabación y mezcla de Los Tekis, Tan Biónica, Bersuit Vergarabat y Andrés Calamaro, recuerda: “Estudié ingeniería de grabación en Tec-Son y era ayudante de pintor para poder pagarme el estudio”.
En 1995, se convirtió en asistente en el estudio 'Del Cielito': “Conseguí el trabajo cuando Adrián Rivarola, asistente histórico del estudio, decidió irse. Empezaron a entrevistar personas, y justo conocía a alguien que me recomendó con Gustavo Gauvry, el dueño del estudio. Después de una entrevista y unos meses de prueba, terminé quedando”.
“Como asistente, recuerdo estar mucho tiempo moviendo los micrófonos, y el técnico desde el control (generalmente Gustavo Gauvry, Adrián Bilbao, Mariano López o Mario Breuer, que eran los que más trabajaban allá) siendo muy minucioso hasta que sumen realmente dos o más micrófonos”, cuenta Pomares. “Aparte de eso, creo que lo que más aprendí en esa época es el trato con los músicos, la parte psicológica más que la técnica, que es tanto o más importante para que los discos lleguen a buen puerto”.
Martín Pomares | Foto: Montserrat Collado
Hernán Agrasar fue operador de monitores de Gustavo Cerati durante la presentación del álbum 'Siempre es Hoy', y de Mike Patton en la gira sudamericana con su proyecto 'Mondo Cane'. Trabajó en más de 600 discos, y grabó y mezcló más de 40 soundtracks para films.
A los 16, Agrasar vivía en Ushuaia y convirtió su cuarto en una sala de ensayo. Grababa a su banda e hizo su primer trabajo grabando demos a amigos. “Para ese entonces ya me manejaba un poco, mezclaba la batería en otra consola y dejaba ya el stereo listo en la Tascam. Toda una odisea pero resultaba…”, cuenta.
A los 18 años, ya en Buenos Aires, empezó a operar bandas en vivo en el Pub 'Cocktail Rock'. “Era un lugar que frecuentaba con mi banda de ese momento, 'Pulsión'. Un día, durante una prueba de sonido, el encargado del sistema vio que entendía un poco de qué se trataba el audio y me ofreció trabajar allí. Operaba cuatro o cinco artistas por noche e hice muy buena experiencia que recomiendo siempre a cualquiera que quiera transitar el largo camino del audio: hacer vivo. Ahí no hay 'undo' como en el estudio. Todo lo que pueda pasar te va a pasar en vivo y en directo y hay que resolverlo en instantes”, recomienda.
Hernán Agrasar | Foto: Sergio Claudio
Constanza Sánchez es una técnica tucumana radicada en Capital Federal, especializada en la grabación de música de cámara y orquestas. Trabajó en el disco 'Celos' de Celeste Carballo, grabó y mezcló al pianista Horacio Lavandera, así como el disco 'Bajo templado' de Sebastián Tozzola y Anaïs Crestin, nominado a los premios Carlos Gardel en 2019 en la terna Mejor Álbum de Música Clásica.
“Teníamos 22 años y nos asociamos con un compañero de la facultad. Éramos chicos y no sabíamos ni cómo se grababa una orquesta. No existía internet, y otro compañero había traído un libro de Estados Unidos sobre microfonías en stereo. Nos leímos eso, hicimos nuestros propios cables y grabamos en un DAT. Todo era con manuales y el diccionario Oxford, por si necesitabas buscar una palabra que no entendías”, recuerda Sánchez. “Después hice sonido en vivo con José, otro colega de Tucumán. Le pedí si podía ir a asistirlo sin cobrar y me dijo que sí. Empecé a trabajar y luego me contrató, porque él tenía dos equipos y yo me quedaba con uno. Una vez, los músicos hablaron con él y se refirieron a mí como su novia, y José les dijo “No es mi novia, ¡es la Novia del Sonido!”.
Constanza Sánchez | Foto: Montserrat Collado
Para quienes recién empiezan a trabajar en el rubro, Constanza recomienda que “aprovechen las oportunidades, tengan acción aunque teman equivocarse, no esperen tanto las indicaciones”.
Pomares, por su lado, reflexiona: “Cuando fui asistente, sentía más afinidad con ciertos técnicos y estaba en mi salsa cuando los miraba trabajar. Me arrepiento de no haber estado más atento a lo que hacían aquellos técnicos que trabajaban con música que no me gustaba tanto, porque ahora escucho esos discos y están buenisimos, pero en ese momento yo tenia una visión muy sesgada por cierta estética musical”. También aconseja: “Háganse respetar. Cuando estás empezando en un estudio sos el que más horas hace, llegás primero, te vas último, pero hay que ganarse el respeto desde el principio, dando el ejemplo y exigiendo lo mismo a cambio”.
Agrasar adhiere a la postura de Pomares: “En estudio puede que al principio se encuentren con el famoso y despreciable 'derecho de piso', y operar en vivo es bastante ingrato a veces. Por eso, lo importante es focalizarse en aprender y perseverar. La manera de destacarse ante una posibilidad laboral es el conocimiento y la pasión. Me encanta trabajar con gente apasionada que no puede evitar elevar al máximo posible cualquier proyecto en el que participe”.
Si se pretende cambiar de rubro para inmergirse en el mundo del audio, los caminos puede parecer infinitos y confusos, ya que no hay una sola manera de empezar a desarrollarse profesionalmente.
Si te gustó este artículo te invitamos a compartir tu experiencia: ¿Trabajás con sonido?, ¿Cómo empezaste?, ¿Tenés alguna anécdota de tus comienzos para compartir? Tu experiencia puede ser valiosa para otras personas.
Si te gustó este artículo te invitamos a compartir tu experiencia: ¿Trabajás con sonido?, ¿Cómo empezaste?, ¿Tenés alguna anécdota de tus comienzos para compartir? Tu experiencia puede ser valiosa para otras personas.
COMPARTÍ ESTE ARTÍCULO
👇




0 comments:
Publicar un comentario