Producir música y mezclar no son trabajos “normales”. La cotidianidad de aquellas personas que se dedican profesionalmente al sonido puede no parecer a un trabajo de oficina con horarios de 9 a 18, de lunes a viernes. Para empezar, ser freelancer (o cuentapropista) tiene una característica innegable que lo diferencia de cualquier otro trabajo: no hay jefes que exijan u organicen nuestras tareas.
Esto puede sonar tentador, ya que muchas veces relacionamos a la idea de tener un “jefe” con los conceptos de severidad y disciplina que pueden generar aversión. Sin embargo, no contar con una figura que organice nuestro tiempo y obligaciones significa que nosotrxs mismxs debemos tratarnos con disciplina y ser perseverantes. Y eso no es para todo el mundo.
Leandro Lacerna es un productor musical y técnico de mezcla que reside en Mendoza, y ha trabajado con Mariana Parawäy, Mi Amigo Invencible e Ignacia, entre otrxs. Su ingreso al mundo laboral fue la autoproducción de su material solista. “Aprendí muchísimo echándolo a perder y luego corrigiéndolo. Ese disco quedó bastante bien, empezó a circular y mucha gente empezó a llamarme para producir sus canciones”, recuerda Lacerna.
Localizado en la ciudad de Buenos Aires, Lucas Romano también se dedica a la mezcla compartiendo una experiencia similar: “En el 2016 empecé a grabar mi propio disco y, simultáneamente, hice un curso de grabación y mezcla con Maxi Forestieri. Eso fue desde la perspectiva de artista, para tener algo que se pueda escuchar, pero a medida que fui haciéndolo me di cuenta que me encantaba el proceso a tal punto que seguí grabando a amigxs diciéndoles que no les cobraba tanto”. Con el tiempo, acumuló créditos con Más Que Uno, Circus Dei y Bastian Per.
Sin embargo, existen otros caminos para sumergirse en el mundo laboral del audio como freelancer: “He hecho música para publicidad, televisión, cine, teatro y en estos últimos años se está afianzando producir musicalmente, grabar y mezclar a artistas”, cuenta Micaela Hourbeigt, también residente de Buenos Aires, que ha producido a Bárbara Gilles, Marigrá Geranio, Anamolí y Ro Rapoport, entre otrxs. “Mi primer laburo fue hacer la música para un videojuego. Me recomendaron, estaba recién arrancando a grabar y no tenía idea de lo que era mezclar un tema. Dije que sí, pero yo había estudiado música, nada que ver con lo que es producción e ingeniería de audio”, rememora.
Lxs tres profesionales coinciden en que el trabajo se difunde mucho “de boca en boca”. Para ejemplificar, Hourbeigt cuenta que Bárbara Gilles se acercó a ella luego de la presentación de “Nunca apagar mi fuego”, el disco de Marigrá Geranio (el cual produjo y grabó), y le dijo que quería trabajar con ella. Además, Romano sostiene que salir a escuchar bandas también es muy importante para generar nuevos vínculos de trabajo: “Te podés encontrar con una banda con la que querés trabajar yendo a shows, apoyando a artistas que componen canciones nuevas y buscan la innovación”, asegura.
Esta nota está siendo escrita mientras Argentina atraviesa una situación de cuarentena debido a la pandemia de Coronavirus y se han prohibido las reuniones masivas. Una cantidad innumerable de shows en vivo ha sido cancelada o pospuesta, así que establecer vínculos en ese contexto no es una opción viable en la actualidad.
En relación a generar ingresos en esta situación tan excepcional, Romano comentó que realizó un workshop de mezcla por streaming a través de YouTube y agregó enlaces de PayPal y MercadoPago para que lxs participantes realizaran donaciones. “Siempre fui de ver tutoriales y me gusta la idea de compartir data (...). A decir verdad, hubo mucha gente que se copó y donó, me sorprendió”, admite.
Hourbeigt suma una postura más introspectiva: “En épocas en las que no hay trabajo, me parece que hay una gran oportunidad para evaluar realmente a dónde queremos llegar. Creo fervientemente en trabajar en pos de los objetivos (...), instruirme, pero no sobre cualquier cosa, sino puntualmente en cosas en las que quiero perfeccionarme. En el momento en el que no hay remuneración, podemos remunerar el alma”, reflexiona la productora.
Lacerna aporta: “Reactivar mi carrera como solista es una forma de mostrarme, sobre todo porque es un espacio donde exploro herramientas de producción un poquito más jugadas, voy más al límite porque no tengo que negociar demasiado con la visión artística de otrx”.
Sobre el uso de las redes sociales, el productor mendocino comentó que trata de mostrar regularmente los proyectos en los que se encuentra trabajando: “Con el tema de los no créditos, hay laburos que se mueven mucho pero mi nombre no aparece tanto”, revela.
Hourbeigt es una gran partidaria de promocionarse en redes. “Yo arranqué promocionándome en redes porque quería sacar trabajo de ahí y de hecho lo logré (...), tomo a las redes como parte de mi trabajo, de mi empresa del audio”, explica.
Otro aspecto particular del trabajo freelance es la gestión del tiempo. Lacerna comenta que suele empezar a trabajar alrededor de las 10 de la mañana y abre la jornada escuchando las mezclas del día anterior: “Trato de no hacer mucha parsimonia para almorzar, prefiero hacer pequeños recreos de distensión cuando el oído se cansa en vez de hacer una larga pausa”. También comparte que intenta cerrar el día relativamente temprano para realizar actividad física “y resetearse”.
Curiosamente, Hourbeigt también comienza su día temprano, levantándose a las 8 y sentándose a trabajar a las 10: “Cuando presupuesto un disco también presupuesto el tiempo (...). De acuerdo a las necesidades artísticas, pongo fechas de entrega que son más para mí que para la otra persona porque por lo general lxs artistas entienden que lo artístico lleva tiempo”.
Romano tiene una estrategia curiosa para combatir la procrastinación que consiste en establecer “días temáticos” para no aburrirse, como “lunes de preparación de sesiones” o “jueves de mezclar en mono”. En adición, defiende el Google Calendar como herramienta para controlar cuánto tiempo lleva completar una tarea y ajustar los presupuestos de manera acorde: “Uno se pregunta cómo se hace para saber cuánto va a tardar para hacer una producción, y por eso es importante hacer lo del calendar desde el día cero, aunque no estés trabajando full time en esto”. También hace hincapié en corroborar con colegas cuánto tiempo puede llevar realizar una tarea: “Siempre es importante estar rodeado de colegas, lxs vas conociendo cuando estudiás y hacés cursos. El intercambio de data es muy importante: si no sucede, perdemos todxs”, afirma.
¡Ahora es tu turno! Escribinos en los comentarios: ¿Qué tips escuchaste de otrxs profesionales que cambiaron tu forma de trabajar? ¿Qué aprendiste con el tiempo que puede servirle a alguien más? ¿Qué vicios te cuesta combatir al momento de sentarte a mezclar o producir?
¡Lxs leemos!
Localizado en la ciudad de Buenos Aires, Lucas Romano también se dedica a la mezcla compartiendo una experiencia similar: “En el 2016 empecé a grabar mi propio disco y, simultáneamente, hice un curso de grabación y mezcla con Maxi Forestieri. Eso fue desde la perspectiva de artista, para tener algo que se pueda escuchar, pero a medida que fui haciéndolo me di cuenta que me encantaba el proceso a tal punto que seguí grabando a amigxs diciéndoles que no les cobraba tanto”. Con el tiempo, acumuló créditos con Más Que Uno, Circus Dei y Bastian Per.
Sin embargo, existen otros caminos para sumergirse en el mundo laboral del audio como freelancer: “He hecho música para publicidad, televisión, cine, teatro y en estos últimos años se está afianzando producir musicalmente, grabar y mezclar a artistas”, cuenta Micaela Hourbeigt, también residente de Buenos Aires, que ha producido a Bárbara Gilles, Marigrá Geranio, Anamolí y Ro Rapoport, entre otrxs. “Mi primer laburo fue hacer la música para un videojuego. Me recomendaron, estaba recién arrancando a grabar y no tenía idea de lo que era mezclar un tema. Dije que sí, pero yo había estudiado música, nada que ver con lo que es producción e ingeniería de audio”, rememora.
Micaela Hourbeigt en Estudio DDR.
Lxs tres profesionales coinciden en que el trabajo se difunde mucho “de boca en boca”. Para ejemplificar, Hourbeigt cuenta que Bárbara Gilles se acercó a ella luego de la presentación de “Nunca apagar mi fuego”, el disco de Marigrá Geranio (el cual produjo y grabó), y le dijo que quería trabajar con ella. Además, Romano sostiene que salir a escuchar bandas también es muy importante para generar nuevos vínculos de trabajo: “Te podés encontrar con una banda con la que querés trabajar yendo a shows, apoyando a artistas que componen canciones nuevas y buscan la innovación”, asegura.
Esta nota está siendo escrita mientras Argentina atraviesa una situación de cuarentena debido a la pandemia de Coronavirus y se han prohibido las reuniones masivas. Una cantidad innumerable de shows en vivo ha sido cancelada o pospuesta, así que establecer vínculos en ese contexto no es una opción viable en la actualidad.
En relación a generar ingresos en esta situación tan excepcional, Romano comentó que realizó un workshop de mezcla por streaming a través de YouTube y agregó enlaces de PayPal y MercadoPago para que lxs participantes realizaran donaciones. “Siempre fui de ver tutoriales y me gusta la idea de compartir data (...). A decir verdad, hubo mucha gente que se copó y donó, me sorprendió”, admite.
Hourbeigt suma una postura más introspectiva: “En épocas en las que no hay trabajo, me parece que hay una gran oportunidad para evaluar realmente a dónde queremos llegar. Creo fervientemente en trabajar en pos de los objetivos (...), instruirme, pero no sobre cualquier cosa, sino puntualmente en cosas en las que quiero perfeccionarme. En el momento en el que no hay remuneración, podemos remunerar el alma”, reflexiona la productora.
Lacerna aporta: “Reactivar mi carrera como solista es una forma de mostrarme, sobre todo porque es un espacio donde exploro herramientas de producción un poquito más jugadas, voy más al límite porque no tengo que negociar demasiado con la visión artística de otrx”.
Lucas Romano en Estudio Romaphonic
Sobre el uso de las redes sociales, el productor mendocino comentó que trata de mostrar regularmente los proyectos en los que se encuentra trabajando: “Con el tema de los no créditos, hay laburos que se mueven mucho pero mi nombre no aparece tanto”, revela.
Hourbeigt es una gran partidaria de promocionarse en redes. “Yo arranqué promocionándome en redes porque quería sacar trabajo de ahí y de hecho lo logré (...), tomo a las redes como parte de mi trabajo, de mi empresa del audio”, explica.
Otro aspecto particular del trabajo freelance es la gestión del tiempo. Lacerna comenta que suele empezar a trabajar alrededor de las 10 de la mañana y abre la jornada escuchando las mezclas del día anterior: “Trato de no hacer mucha parsimonia para almorzar, prefiero hacer pequeños recreos de distensión cuando el oído se cansa en vez de hacer una larga pausa”. También comparte que intenta cerrar el día relativamente temprano para realizar actividad física “y resetearse”.
Curiosamente, Hourbeigt también comienza su día temprano, levantándose a las 8 y sentándose a trabajar a las 10: “Cuando presupuesto un disco también presupuesto el tiempo (...). De acuerdo a las necesidades artísticas, pongo fechas de entrega que son más para mí que para la otra persona porque por lo general lxs artistas entienden que lo artístico lleva tiempo”.
Romano tiene una estrategia curiosa para combatir la procrastinación que consiste en establecer “días temáticos” para no aburrirse, como “lunes de preparación de sesiones” o “jueves de mezclar en mono”. En adición, defiende el Google Calendar como herramienta para controlar cuánto tiempo lleva completar una tarea y ajustar los presupuestos de manera acorde: “Uno se pregunta cómo se hace para saber cuánto va a tardar para hacer una producción, y por eso es importante hacer lo del calendar desde el día cero, aunque no estés trabajando full time en esto”. También hace hincapié en corroborar con colegas cuánto tiempo puede llevar realizar una tarea: “Siempre es importante estar rodeado de colegas, lxs vas conociendo cuando estudiás y hacés cursos. El intercambio de data es muy importante: si no sucede, perdemos todxs”, afirma.
Leandro Lacerna en Estudio El Pie
¡Lxs leemos!
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