¿CUÁNTO COBRAR?: guía para armar un presupuesto de producción musical

¿Por qué nos toca hacer números? ¿Acaso no nos metimos en la música para hacer cosas divertidas? 
Hacer un presupuesto es, ante todo, un modo de cuidar que el proceso de producción de un disco o single no se vuelva una completa pesadilla. Nadie quiere tener conflictos monetarios durante un proceso tan emocional e íntimo como una grabación, y es por eso que resulta fundamental atajar todo posible problema económico de antemano.

Un presupuesto es un desglose de todos los gastos que se efectuarán durante la producción: esta herramienta garantiza mayor transparencia entre artistas y productorxs, puede ayudar a gestionar el tiempo de forma más efectiva, y concientiza sobre el valor del trabajo propio. Por otro lado, si sos tu propix productorx, le brindará orden y paz a la grabación de tu nuevo material.
Si tu plan es trabajar para alguien más, presentar estos datos de forma organizada también es una carta de presentación: si no sos ordenadx con el dinero, será difícil que unx artista te crea suficientemente responsable como para cederte un proyecto tan importante como su arte.
Por el bien de todxs, el resto de la nota hablará de los procesos de producción en que productorx y artista son dos personas físicas distintas. De todas formas, si no es tu caso, no me cabe duda que podrás sacar algo útil de esto.

Armar un presupuesto es un trabajo en sí mismo y, al momento de realizarlo, nadie te está pagando. Es conveniente tener una reunión antes de hacer números, así podemos escuchar las preferencias y visiones de lx artista.
Muchísimas aristas deberán ser consideradas antes de abrir el Excel: ¿Qué clase de música se va a producir? ¿Cómo es la performance de lxs músicxs? ¿Necesitarán coach? ¿Pasaron ya por la experiencia de grabar? ¿Qué clase de vida llevan? ¿Cuánto tiempo le pueden dedicar a este proyecto? ¿Quién va a pagar todo esto? No es lo mismo hablar de dinero con unx solista cuentapropista que con una banda conformada por cinco personas económicamente estables.
A menudo, en el mundo de la música independiente, la conversación sobre las posibilidades económicas de unx artista son iniciadas al revés: la pregunta “¿cuánto cuesta?” tal vez sea respondida con “¿cuánto querés gastar?”. Aunque existe el mito de que este “retruco” se suele utilizar para ver “cuánto se le puede sacar” a una banda o solista, en realidad sirve para no perder el tiempo armando un presupuesto que resultará imposible de aceptar. De esta forma, nadie trabaja de más: lxs productorxs nos ahorramos tiempo redactando algo que nunca será aceptado, y lxs artistas no se horrorizarán con un número que nunca podrán pagar.

IMPORTANTE: La reunión previa al armado de la planilla deberá, sí o sí, hablar de plazos: no sirve de nada construir un presupuesto si no se pueden cumplir las expectativas de entrega. Tal vez quieran producir mientras tenés compromisos con otros trabajos, o su fecha de publicación sea demasiado pronta para vos. Asegurate que las agendas coincidan, al menos a groso modo.

Si lxs artistas tienen equipamiento propio, sala de ensayo o cualquier otra ventaja que permita ahorrar dinero en la producción, también es bueno saberlo: por ejemplo, si cuentan con un lugar propio para ensayar y equipos que estén buenos, quizá puedan grabar guitarras ahí y sólo deban alquilar micrófonos.
La reunión también es útil para brindar información sobre cada una de las etapas de la producción. Con bandas novatas, es posible que debas explicar en qué consiste el mastering o por qué puede ser necesario editar: es importante recordar que no se puede dar consentimiento si unx no entiende a qué le está diciendo “sí”.

A continuación compartimos para descargar una “plantilla” de presupuesto:
TEMPLATE ~ Presupuesto de producción musical

Siéntanse libres de descargar el archivo y utilizarlo para hacer sus propios números. La plantilla permite jugar con los valores hasta dar con un número que “cierre” sin tener que pasar demasiado tiempo haciendo cuentas.
Si bien todos los presupuestos de producción incluyen “Grabación” o “Mezcla”, esta plantilla incluye varios puntos curiosos como “Fletes”, “Gráfica” y “Sala de ensayo”. El motivo detrás de esa inclusión es la búsqueda de la toma de conciencia sobre el gran gasto que lxs artistas están por afrontar. No es necesario que completen estos puntos si realmente no van a ocuparse de ellos, pero sí sirve hablar al respecto para que nadie se sorprenda al momento de cubrir algunos gastos correspondientes a la publicación del material nuevo. Una buena forma de pensar si el presupuesto les va a servir es “si sacaran un préstamo para cubrir todo, desde el primer día hasta el lanzamiento, ¿se quedarían cortxs a mitad de camino?”.
Esta particularidad del template es, en adición, una forma de proteger la remuneración propia: si se reducen los “gastos sorpresa”, también se reducirán las posibilidades de conflicto al momento de cobrar lo pactado.

Presupuestar PRODUCCIÓN es, probablemente, lo más difícil de toda la plantilla. Hay quienes “encuentran su número” calculando horas, otrxs lo piensan en “jornadas”, y también están quienes cobran por tema. Sea como sea, hay grandes probabilidades de que te equivoques la primera vez y presupuestes “de menos”. Lo importante es recordar esas experiencias, aprender y retocar los números en los proyectos futuros.
Trabajar por hora, al menos de una forma aproximada, es conveniente para tener un mayor rastreo de la inversión del tiempo. En ese caso, las reuniones para crear maquetas, las asistencias a ensayos y los días de grabación deben ser contemplados cuantitativamente. Por ejemplo, si crees que tu hora de trabajo cuesta $400 y crees que podés lograr el resultado deseado asistiendo a un ensayo de 4 horas, la cuenta dará $1600. Esto sólo contemplaría la preproducción.
Actualmente no existe un convenio colectivo que establezca cuánto es el mínimo por el trabajo de productorx o técnicx, así que el número será el que vos decidas. Sin embargo, la suma debe como mínimo cubrir tus gastos básicos: techo, comida y salud. Hablar con colegas, o incluso pensar en cuánto cuesta la hora o jornada de otrxs profesionales (como profesorxs particulares), son buenas iniciativas para tener un panorama más claro a la hora de escribir ese número.


En cuanto a GRABACIÓN, la mejor forma de ahorrar es realizar la mejor preproducción posible. Si trabajamos para que la performance resulte buena, que todxs sepan sus partes y que los instrumentos y equipos estén en condiciones, el tiempo de estudio se reducirá drásticamente.

Importante: en el cálculo de tiempo de una grabación, también deben contemplarse el armado y microfoneo (por ejemplo, las grabaciones de baterías pueden sumar al menos dos horas), los intervalos de descanso y la realización de backups, que es tan común dejar para el final (y, por respeto al estudio y lxs asistentes, debe entrar en el horario pactado).

Algunos estudios poseen técnicx “de la casa” y está incluído en el pago de la jornada, pero otros ofrecen sólo asistente: en el segundo caso, la idea es que cada artista lleve a su técnicx de confianza con quien está acostumbradx a trabajar.
Cuando se barajan nombres de estudios para grabar, es normal que lxs artistas quieran elegir lugares por su prestigio, por la cantidad de backline que poseen, o incluso por la mera posibilidad de cruzarse con ciertx artista. Sin embargo, tal vez conozcamos un espacio más económico que "el estudio de renombre”, y que a la vez tenga lo que estamos buscando. 
Si la producción consiste en una serie de singles, grabarlos todos juntos y lanzarlos de a uno abaratará los costos. Por ejemplo, si necesitás baterías para cuatro canciones, es mejor ir sólo una vez a grabar, armar y meter las tomas pertinentes en vez de realizar este proceso individualmente en cuatro ocasiones diferentes.

La contratación de SESIONISTAS sucede cuando se necesita la grabación de un instrumento meramente eventual, para una canción o pieza particular. Puede que sugieran llamar a unx colega que “cobra barato” o ni exige remuneración. Hay que ser cautelosxs y asegurarse que la performance de la persona sea la correcta para el proyecto, ya que una mala ejecución del instrumento puede hacernos gastar tiempo (y dinero) en edición y horas de estudio.
Para dar con un número aproximado, podés revisar el convenio colectivo del Sindicato Argentino de Músicxs (SADEM), pero la certeza la tendrás cuando hables con las personas que pensás contratar. Las plataformas virtuales como Fiverr y Soundbetter también son maneras de contactar sesionistas con referencias y valores claros.

La EDICIÓN, que puede incluir retoques de afinación, puede ser presupuestada por hora o canción, siendo ésta última más conveniente ya que a veces resulta incomprobable la cantidad de tiempo transcurrido en la tarea. Por otro lado, no es lo mismo editar una simple batería en 4/4 que un tema de rock progresivo de treinta minutos: los números variarán de acuerdo a la cantidad de canales y la complejidad de los arreglos. 

Los números de MEZCLA pueden variar si se realizará en un estudio “full analógico” o home studio, si se mezclará un disco entero o sólo un single. Cualquiera sea el modus operandi, es importante dejar que lx técnicx de mezcla trabaje tranquilx (idealmente, sin presencia de lxs artistas, a no ser que pida lo contrario) y, al momento de realizar correcciones, ocuparnos de confeccionar una lista concisa de puntos a trabajar.

El MASTERING, etapa final de la producción, suele tener valores claros. El problema reside en que, al momento de armar el primer presupuesto, puede que falten meses hasta llegar a ese momento y que la inflación haga estragos. Vale la pena asegurarnos de cómo lx técnicx de mastering maneja esta situación, si congela el precio al señar antes o si debemos aclarar en nuestra planilla que el precio puede variar.

Lxs DRUM DOCTORS son una de las mejores inversiones: mejoran significativamente el audio final del instrumento, haciéndolo mucho más fácil de mezclar. Suelen tener movilidad propia (que se traduce en ahorro de transporte) y llevar los parches adecuados (otro ahorro significativo para lxs artistas).

El ALQUILER DE EQUIPAMIENTO (o rental) es una buena manera de luchar contra la sensación de “tener que comprar” cierto instrumento, micrófono o amplificador para lograr el sonido deseado. Sin embargo, hasta el alquiler puede parecer exorbitante en ocasiones. En ciertos casos, se puede buscar a otrx artista que tenga el equipamiento que necesitás y preguntarle si lo daría en alquiler, aunque suela usar el amplificador o instrumento sólo de forma personal.
En el caso de las guitarras y bajos, si el audio buscado depende mucho de los amplificadores, se puede grabar la línea directa (limpia, sin efecto) en un home studio con un buen preamplificador, y luego reamplificar con un equipo alquilado en un lugar apto. Si bien grabar escuchando un audio de instrumento que no es el definitivo puede influenciar la performance, el beneficio de grabar con tiempo y tranquilidad es innegable.

Contratar unx COACH VOCAL te ahorrará horas de compilados de tomas, edición y afinación. Y, como frutilla del postre, garantizará la mejor performance vocal posible para que la producción brille como se merece.

~ En caso de llevar instrumentos propios, una visita a unx LUTHIER antes de grabar no hiere a nadie. De hecho, no hacerla sí puede dañar… y mucho. Tener el instrumento en condiciones (con cuerdas nuevas, que no trastee, que afine bien), es clave para no perder tiempo en el estudio y lograr un resultado óptimo. Nadie quiere interrumpir una sesión para conseguir otra guitarra porque la principal simplemente se niega a afinar como corresponde.

Por último, realizar un CRONOGRAMA es una forma de organizar el otro recurso fundamental: el tiempo. No es necesario enviarlo con el presupuesto, pero es una buena idea crearlo inmediatamente después de confirmado el trabajo. Tener las fechas anotadas en una forma clara y accesible facilitará arreglar cuáles serán los momentos de pago. Es recomendable partir los honorarios en al menos tres partes: un porcentaje de seña (al momento de confirmar y agendar), otro durante la producción (tal vez al finalizar la preproducción), y otra cantidad que complete el total al entregar el material.
Además de echar luz sobre el asunto de cuándo se deben realizar los pagos, el cronograma puede ayudar a organizar las tareas de cada persona involucrada. De esta manera, si sos productorx, podés evitar sobrecargarte de responsabilidades que inicialmente no tenías pensado asumir.


Todo esto es muy bonito en los papeles, pero ¿qué hacer cuando te rechazan un presupuesto? Si te piden que achiques los números, ¡no desesperes!
En primer lugar, recordales que no es necesario pagar la totalidad de la producción en una sola vez.
Si está a tu alcance y es de tu interés, ofrecé métodos de pago alternativos: tarjetas de crédito con plataformas como Mercado Pago, cheques, o hasta un intercambio parcial por instrumentos (en caso de que justo tengan alguno que pensabas adquirir de todas maneras).
Otra forma de financiar el proyecto es buscar subsidios del Estado. El Instituto Nacional de la Música ofrece ayudas llamadas “fomentos”, y el Fondo Nacional de las Artes también otorga becas a proyectos seleccionados. Las convocatorias no están abiertas todo el año, pero quizá traer el asunto a colación genere que prefieran posponer el proyecto en caso de conseguir el dinero y que, en vez de buscar otrx productorx que baje los precios, elijan trabajar con vos en otro momento del año.
Evitá bajar tus honorarios. Simbólicamente, reducir tu remuneración puede hacerle pensar a lx artista que “podías cobrar menos y sólo querías una ventaja”. Si debés recortar parte del presupuesto, hacelo explicando qué consecuencias puede tener. En algunos casos, una buena opción es reducir la cantidad de canciones a trabajar: si lx artista pretende grabar un disco pero no puede pagarlo, podés ofrecerle realizar un EP o una serie de singles.
Y si nada funciona, no te bajonees. Lo anormal es que todo el mundo acepte tus presupuestos “a la primera”, desde el principio de tu carrera. Tratá de aprender de la experiencia y analizar qué salió mal.

“¿Y si no tengo experiencia?” Muchísimxs técnicxs y productorxs han trabajado gratis con tal de sumar buenos proyectos a su portfolio. Hay dos claves para lograr que la experiencia sea exitosa: ELEGIR el proyecto en el que destinaremos tiempo no remunerado (y así nos aseguramos que el producto final sea algo que nos de gusto mostrar) y… presupuestar de todas formas.
Hacer los números, aunque decidas no cobrar, le muestra a lxs artistxs que tu trabajo vale, y que esta situación no es la regla sino la excepción: si la banda o solista reincide, es momento de convertir esos valores en una realidad en tu billetera.


Los debates sobre armado de presupuestos son eternos: ¿dolarizar o no dolarizar? ¿Qué hacer con la competencia desleal? ¿Qué pasa cuando lx artista está en otro país? Estas son algunas de las muchísimas preguntas que quedaron afuera de este artículo, pero ¡lxs invitamos a hacerlas o hablar de sus experiencias personales en los comentarios!

Agradecimientos a Jero Olivera, técnico de mezcla y grabación

Paulina Chiarantano es productora artística y técnica de mezcla freelance. Socia fundadora de RMS (Red MultiSonora). Estudió producción musical en la EMBA y trabajó como técnica de grabación en los estudios La Nave de Oseberg y como asistente de mezcla en Estudios Romaphonic.

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2 comments

  1. Qué lindo leer este artículo. Fue un flashback a mis comienzos como productor; y claro que estoy orgulloso de ello. Realmente transitar todo ese tramo, y llegar a lo que soy hoy, es, sencillamente, maravilloso.
    Me voy a reinventando día tras día. Y en uno de esos pasajes del tipo "No sucederá a la primera", después de 8 años, me ha sucedido que me aceptaran un presupuesto sin decir ni "A".
    Aliento a todos y cada uno que piensa emprender este camino que lo haga sin vacilar. Estará lleno de incertidumbre. Pero venga, es lo mismo que vivir en Argentina... ni más ni menos.
    Para todo lo demás, estamos todos nosotros para ayudar y ayudarnos entre todos en el momento que sea necesario.
    Gracias Paulina por esta nota.

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  2. No sé por qué no salió mi nombre: Luciano Scalisi (a la orden).

    Saludos cordiales!

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